Siempre hemos pensado que los Reyes Magos venidos de Oriente eran de la antigua Mesopotamia, más concretamente de Babilonia, ya que se sabía que en Babilonia existía una alta casta de sacerdotes astrólogos.
Todo empezó en 1970, cuando la Administración del Servicio de Ciencia del Medio Ambiente (ESSA) de los Estados Unidos publicó en la prensa unas fotografías tomadas por el satélite ESSA-7 correspondientes al Polo Norte.